En tu matrimonio

Cuando la fiesta baja, Egobox no deja que pase

La cena se alarga, algunos no se atreven a bailar. Egobox mantiene la energía con algo que todos quieren: su propio retrato, con la elegancia de tu matrimonio.

Photobooth Egobox en un matrimonio en Santiago

Nada de props chillones ni tiras de colores que no combinan con tu matrimonio. Solo retratos en escala de grises con calidad de estudio, tan cuidados como el resto de tu fiesta.

Van dos anfitriones de nuestro equipo que invitan a todos —desde tus abuelos hasta los más chicos— y guían las poses para que nadie quede afuera.

Cada invitado se lleva su foto impresa al instante: un recuerdo físico que no se pierde como una historia de redes sociales. Y a cambio dejan una foto con una dedicatoria escrita a mano en el álbum físico que ustedes se llevan al final de la noche. Es revivir el matrimonio desde los ojos de sus invitados.

Personalizamos cada impresión con el nombre de los novios, la fecha y el diseño que más les guste. Después les enviamos un álbum virtual con todas las fotos en alta resolución, disponible por al menos 5 años para descargar y compartir cuando quieran.

Ustedes no se preocupan de nada: nosotros montamos, guiamos y entregamos todo. Solo disfruten su matrimonio.

Antes de decidir

Seremos honestos: Egobox no es la cabina más barata del mercado. Queremos contarles por qué, para que decidan con toda la información.

En Instagram, casi todas las cabinas se ven parecidas. La diferencia no se nota al cotizar: se nota el día del evento y después. Y para entonces ya no se puede cambiar de proveedor.

Estas son las 5 cosas que pueden salir mal con una cabina de fotos en un matrimonio.

Fallas técnicas

El operador llega tarde, la imagen no está bien calibrada o la impresora muere en medio de la fiesta y no hay a quién llamar.

Llevamos 14 años y contamos con un equipo técnico capacitado: si ocurre algo, hay respaldo. El equipo trabaja con nosotros desde hace años; no es un freelance de fin de semana. Además, durante todo el evento hay asistencia técnica remota disponible.

Las fotos se decoloran

La impresión barata se decolora en unos meses y ese recuerdo se arruina por sí solo.

Imprimimos en papel fotográfico profesional: las copias se ven igual de bien años después. Es algo muy notorio cuando quedan pegadas en el refrigerador.

Pocos se ven bien. Y los mayores, peor

Flash duro, foto plana: tus tíos y abuelos salen incómodos y no vuelven.

Nuestro filtro patentado en Francia beneficia a todos, especialmente a los invitados de más de 50 años. Es el comentario que más escuchamos en nuestros eventos: «¡qué bien me veo!».

La fila eterna

Una sola persona, o una cabina automática, crea un cuello de botella y muchos de tus invitados se quedan sin foto.

Van dos anfitriones: uno dirige las poses, el otro entrega la copia al instante. La fila avanza y todos alcanzan.

Se ve barato

Un telón con pasto sintético desentona con toda la decoración de tu matrimonio.

Puesta en escena real y máquina estéticamente elegante, con un espejo estilo teatro iluminado donde tus invitados se arreglan antes de la foto. Egobox se ve como parte de tu matrimonio, no como algo pegado encima.

La pregunta no es cuál cuesta menos, sino cuál va a cumplir y lucirse el día en que no se puede fallar.

Esa tranquilidad es lo que estás pagando. Y es la que no se recupera si sale mal.